NAICM: Lo más turbador del asunto

Son miles los que, como yo, pretenden participar en discusiones y decisiones para las cuales no están ni escasamente preparados. Hablar de cosas para las cuales eres una nulidad está de moda.

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No soy un experto en aeronáutica, ni en economía política, ni en geofísica, ni en diseño de modas. En fin, que no soy experto en nada.

Y a pesar de ello, me conecto a FB y participo día y noche en innumerables debates en torno a temas verdaderamente comprometedores, graves, gravísimos, de los que sé nada o menos que nada, y lo asombroso es que nadie me impide opinar.

La verdad es que no recuerdo haber visitado jamás el Lago de Texcoco, ni el área de Santa Lucía, y sin embargo opino y defiendo una elección en torno a un supuesto aeropuerto, cuyo proyecto tampoco he leído o visto. Ni siquiera tengo pruebas de que exista, pero me da igual, yo discuto y seguiré discutiendo, por supuesto con otros que ignoran la situación tanto o más que yo.

Lo malo del caso es que no soy una excepción. Son muchos, son miles los que, como yo, pretenden participar en discusiones y decisiones para las cuales no están ni escasamente preparados. Hablar de cosas para las cuales eres una nulidad está de moda. De veras.

Pero lo más escalofriante y turbador del asunto es que se supone, se da por hecho que eso, discutir a lo loco y sin saber, eso es la democracia. Eso nos hará progresar, eso mejorará nuestras vidas.

Desde la llegada de Internet, y de la cuarta transformación, por si fuera poco, nuestra vida es tan rara y tan impredecible, que no nos va a quedar otro remedio que tomarla a broma.