Árido Reino

Una especie de adivinación que sorprende y encanta el ánimo con lo inesperado y bello, o yo tengo otros datos

eligio coronado antología de la poesía nuevoloenesa

En los años noventa del siglo XX apareció en Monterrey la colección llamada Biblioteca de Nuevo León, donde se publicaron obras muy interesantes, entre las cuales destaca Antología de la poesía nuevoleonesa, un ambicioso proyecto de Eligio Coronado, que incluía un estudio cronológico e histórico del acontecer de la poesía en el estado.

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Enamorados del esplendor perdido

En los años noventa del siglo XX apareció la colección llamada Biblioteca de Nuevo León, cuya tarea era darle un corpus y ordenar las expresiones literarias del estado. Se publicaron obras muy interesantes, entre las cuales destaca Antología de la poesía Nuevoleonesa, un ambicioso proyecto que incluía además de obra de los poetas un estudio cronológico e histórico del acontecer de la poesía en Nuevo León. Esta inicia con el que es considerado el primer poema nuevoleonés escrito por Juan Bautista Chapa, uno de los primeros cronistas en estas tierras, y le sigue Lucas de las Casas que fue el primer poeta en publicar un libro, hasta ahí todo bien.

El estudio histórico repasa la época colonial, y de ahí salta al periodo independiente donde destaca la figura de Fray Servando Teresa de Mier. Cabe mencionar que la obra poética de este destacado personaje fue reunida por José Javier Villarreal en 1985 en el libro Recopilación de la obra en verso de Fray Servando Teresa de Mier. Además, se mencionan periodos como la segunda mitad del siglo XIX, la poesía durante el gobierno de Bernardo Reyes, también durante el periodo revolucionario y post-revolucionario, la poesía de los cincuenta y setenta, la poesía de los talleres literarios que surgieron entre 1975 y 1989, hasta la poesía en la actualidad, es decir el momento en que apareció la antología (1990-1992), todo esto con información de autores destacados, revistas y publicaciones y movimientos importantes.

Luego el asunto se enfría…
Y tú, cadáver frío,
que en un tiempo mostraste tanto brío
y ahora de animales
comida según muestran señales,
tierno te contemplo
y eres infelicidad un vivo ejemplo.
Gozas de eterna gloria
pues fuiste de esta vida transitoria
a celestial morada
yendo con tanta herida traspasada.
Rúegale a Dios eterno
nos libre de penas del infierno.

Juan Bautista Chapa.
Fragmento de lo que es considerado el primer poema escrito en Nuevo León. El documento data de entre el año 1650 y 1690.

Abundantísimo caudal

Toda antología es una apuesta contra el tiempo, porque una parte de ella es una moneda lanzada al aire. Eligio Coronado, generoso, incluyó en esta obra a 105 autores que van, como ya se mencionó, desde Juan Bautista Chapa nacido en 1630, hasta Claudia Villarreal nacida en 1969. Pero la cantidad de autores no es proporcional a la poesía producida por los mismos. Veamos: 30 autores seleccionados no tienen libro publicado, 26 cuentan con apenas solo una publicación y 9 aparecen con dos libros publicados. 4 autores (Fraire, Zaid, Garfias y Jacob) realizaron la mayor parte de su obra fuera del estado; 35 no son nacidos en el estado y otros 10 autores -este es a mi parecer el peor desatino del antólogo- todos ellos nacidos en la segunda mitad del siglo XX, no volvieron a publicar y desaparecieron del errado mapa poético que cartografió Eligio. En resumidas cuentas, la última gran antología que se publicó sobre la poesía del estado no pasó la prueba del tiempo, salvo el estudio histórico de 23 páginas, la selección de autores se cayó en menos de 5 años. La antología caducó, no pasó la prueba debido a los laxos criterios de selección de autores. Eligio, eligió en ese momento a la poesía del momento sin filtros rigurosos (como lo sigue haciendo hasta ahora). El asunto fue que lo hizo justo antes de que la poesía empezará a despuntar con una invasión de autores de los sesenta y setenta del siglo XX, apoyados por la generación anterior y siendo parte de un boom poético regiomontano donde no faltaban espacios en los medios ni instituciones que realizaran festivales y encuentros así como publicaciones a nivel local y nacional.

Hoy, para estos días, también la poesía nuevoleonesa ha pasado por un filtro. Sin embargo, este hecho, más allá del intento fallido de un seleccionador, prueba solo una cosa: Que la poesía de Nuevo León se ha renovado para alcanzar niveles altos y ser tomada en cuenta en la tradición poética de este país. Juan Domingo Arguelles, en la Antología general de la poesía mexicana, incluye a 9 autores que hacen su poesía desde este árido reino, de los cuales solo 5 son nacidos en el estado y 7 de ellos están considerados por Eligio en esta antología. Una última observación: En la antología nacional, Arguelles selecciona a poco más de 200 autores que abarcan los 32 estados y en épocas desde la poesía prehispánica hasta autores nacidos en la década de los ochenta del siglo XX.

Virtud invulnerable o impúdicos excesos

Han pasado 25 años desde aquel intento del que Eligio mismo se disculpa desde el principio: “Los poetas no incluidos deberán atribuir el hecho a mi incapacidad para apreciar su obra o a la no localización a tiempo de la misma. Traté -continua Eligio disculpándose- siempre de fundamentar cuanto escribí y procedí con absoluta honestidad en la realización de este proyecto. Cualquier error de dedo, máquina mente y corazón será de mi completa responsabilidad”.

La poesía de Nuevo León no tiene tiempo para disculpas. A mi parecer, está en su tiempo y está a tiempo. CONARTE, UANL, Fondo Editorial Nuevo León, editoriales independientes del estado, los lectores y los autores, estamos esperando ese documento histórico. ¿Quién le pone el cascabel al tigre?


Antología de la poesía nuevoleonesa
Selección, prólogo y notas de Eligio Coronado
La Biblioteca de Nuevo León
Gobierno del Estado de Nuevo León
1993