coral aguirre
COLUMNAS   

Árido Reino


Las hojas al viento, las olas al mar, ir y venir, flujo y reflujo, o estoy en la metáfora

La obra de Coral Aguirre es un juego que pretende más descifrar el misterio de hacia dónde vamos que explicar el lugar de donde venimos.

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OPINIÓN

El corazón tiene razones

Coral está a punto de terminar de escribir algo. Coral está en su punto. Como nadie la interrumpe empieza a espiarse a sí misma y se interrumpe. Coral es elegante como la luz que describe en lo que está a punto de terminar de escribir. Coral emana luz, se hace ilusiones, lanza una risita nerviosa, es una metonimia. Coral acomete con furia hacia un camino, el de la inspiración, y nos inspira. Maestra, argentina, periodista, investigadora, regiomontana, dramaturga, está contenida en sus libros pero no se contiene y nos avienta en estos cinco cuentos, libros, discos, partituras. Y entonces somos víctimas, somos testigos de una prosa sabrosa e inteligente.

El núcleo de nuestras flaquezas

Uno se inventa islas. La imaginación es un acorde jubiloso, las acciones de sus héroes detonan realidad. Coral permanece semejante a sí misma, parpadea varias veces mientras el entrecruce de las frases y las palabras sueltas que son siempre una puerta abierta recorren algunas de las bellas artes. Considerando y destacando que la influencia es la experiencia placentera de consumir el arte más allá de la profundidad o la reflexión de determinado artista o creador.

Muy tarde en la noche sucumbo a la tela y doy pinceladas a diestra y siniestra. Lo que surge es una Nana con ojos tan grandes que casi ocupa toda la cara, y el niño ha retrocedido. Es una manera de decir, está más chiquito detrás de ella a punto de desaparecer por la puerta abierta…

(El niño del viento, fragmento, pág.25)

Las evoluciones de Schubert en la amalgama de las cuerdas lo aletargan, Clive siempre insiste en que cuando él escucha música no se imagina nada, solo el sonido que va y viene, discurre, lo aprieta o lo suelta. Nada más. Y eso es un placer muy grande.

(Merecer a Schubert o la tentación de la pureza, fragmento, pág.13)

¿Acaso el amor no es siempre una reflexión?

Coral sabe que todo en este mundo tiene un lado profundo, culto y educativo; y otro superficial, banal e insignificante. Sus textos combaten el segundo y estimulan el primero, pero en el fondo en la reflexión cree que ambas realidades no son tan diferentes. Por eso se mantiene a la expectativa. Coral reflexiona amorosamente en cada párrafo y entiende cosas, entonces las escribe y nos hace entender.

Tener tiempo para recordar

Aunque Coral ya está definida -es un manto de Coral- sigue buscando el signo de su identidad, el atajo que le permita acceder al sitio que tiene derecho a compartir. La obra de Aguirre es un juego que pretende más descifrar el misterio de hacia dónde vamos que explicar el lugar de donde venimos. Esta pequeña edición de apenas 250 ejemplares engrandece la obra completa de una autora necesaria por muchos motivos. Coral aprecia el arte, lo vive de múltiples formas. Coral aprecia y la apreciamos.

Andar por los aires

Un homenaje personalísimo a las artes, en donde Coral intenta despersonalizar, ya que realiza una profunda y afortunada exploración las emociones, que se disparan y proporcionan un estado de mayor cercanía, como escuchar música o ver una peli, o escribir un poema o cantar. Es como flotar en la anécdota, es como andar por los aires.


Coral Aguirre
Andar por los aires
Ediciones Intempestivas
2007