ingrid bringas
COLUMNAS   

Árido Reino


Palpo una imagen tuya, o la transparencia de la carne huracanada

Los textos de Ingrid Bringas son una pregunta que engloba todo y cada reconciliación es una ruptura.

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OPINIÓN

Saltar de sueño en sueño

Si la poesía es el único lugar habitable Ingrid Bringas nos revela su apasionada vocación de presencia. Hay tiempo para los tiempos, hay tiempo para tomarse el tiempo. Entonces Ingrid, astronauta atormentada, se rasca la espalda con una flor y piensa en el amor, piensa en nuevas oscuridades y laza a los caballos que son versos, de esos que se enlazan. Ingrid, con perturbadora elegancia, reza con rabia a la ancestral suerte. Que, cuando llega, llega en forma de ¿adivinen que?, de amor, de lumbre…

Cuida de ti de husmear en tus adentros
de aguzar tu olfato
cuida de ti enumerando tus espantos
tus sospechas inexplicables
amapola marina
cuida de tu trazo en el umbral
que es el que gritará tu nombre

(Lumbre pág. 64)

Amar la herida

Siempre he pensado que un sinónimo para descubrir que recordamos al amor perdido y sufrimos es “saborear la canción”. Nostalgia de la luz, en ese sentido, sería un cancionero. El índice alfabético del karaoke donde cantaremos creyendo que nos rebelamos pero en realidad nos revelamos.

Paz dice -algo así como- que la imaginación recupera y exalta y descubre y proyecta la vida concreta de hoy. Y si hoy o en el 2016 andamos sufriendo y sabemos imaginar y sabemos sufrir pues que alguien nos desmienta. Porque la verdadera vida no se opone ni a la vida cotidiana ni a la vida heroica, y ¿qué somos en estos asuntos del amor? Héroes cotidianos de esos que aman sus heridas y amaran las cicatrices.

Hay que asomarse, hay que asombrarse

La realidad nos sostiene y simultáneamente nos devora. Los que entienden dicen que la función de la poesía es “resignificar”. Si todo está a punto de desaparecer la autora lo comunica, lo denuncia, lo padece, lo goza. Al mismo tiempo en ese último sentido se revela una nostalgia, entonces el poema asume formas: a fortuna, a telegrama a guerra, a flores…

Los textos de Bringas son una pregunta que engloba todo y cada reconciliación es una ruptura. El circulo no se cierra, circula. El signo más puro de un continuo trascender, de la permanencia de imaginar e imaginarse en ese círculo, que por eterno breve, que por breve intenso, exacto.

En esta vida condenada le suplico sea breve
como telegrama
como brizna cualquiera
vértice devorador del tiempo
que nos pide que conjuremos el acto de amor
la breve cobardía
la rabia también desgárrela pero le suplico sea breve
que la brevedad no le impida jadear con desesperanza
deje que el sexo palpite y arda
déjelo correr  entre sus piernas
pero por favor sea breve

(Por favor sea breve, pág.37)

Morder las verdades del amor

Textos que encarnan el ánimo de aquellos que proclaman su libertad a partir de la insistencia. ¿Y en que se insiste? En el amor, por supuesto, aunque tenga catarro, aunque le dé pulmonía. Poemas que son una manera de no distraernos porque se concentran y sucitan respuestas que mantienen a raya a la furia con furia, un zumbido en una boca caliente desde donde se emana poesía.


Nostalgia de la luz
Ingrid Bringas 
UANL
2016