Blue Ruin no es otra aburrida película hipster

Blue Ruin es un buen thriller que surca en el estilo clásico del género, es de esos filmes que van gestando tensión lentamente. Es una cinta pequeña, sin pomposidad y repleta de contención.

Por: Luis Bernal

blue ruin

Todos sabemos que la posibilidad de hacer que alguien pague por los daños causados en el pasado es cautivadora. Wey, nos mama estar en guerra. Nuestra especie es rencorosa y afortunadamente de buena memoria. El asunto es que también somos muy dramáticos y hablamos a la ligera de la venganza, pero, en cambio, ésta generalmente sólo nos trae más problemas. Igual eso nos importa poco. ¿Cómo se consigue la mesura cuando el deseo de revancha es tan grande?

En el cine podemos encontrar algunos ejemplos y lecciones sobre lo peligroso que es tomar vendettas y los efectos emocionales que nos traen. No se preocupen, fellas, no voy a tirarles un sermón ni tocaré su puerta preguntando si tienen unos minutos para hablar del perdón, hoy les quiero platicar un poco del filme de Jeremy Saulnier: Blue Ruin (2013).

Interpretado extraordinariamente por Macon Blair, Dwight es un dude que pasa algunas décadas en una especie de hibernación, como cuando andas… pero no, nomás que sin fármacos, todo es un asunto, emocional porque resulta que sus padres fueron asesinados por un vecino y obviamente no va a convertirse en Batman. Contrario a eso se transforma en un vago que vive dentro de su coche. Hasta aquí todo bien con él, la vida sigue, pero un día se entera que el asesino está por salir de prisión y es cuando la venganza bebé aparece en su cabeza para apoderarse de él. Encuentra el lugar donde la familia del asesino celebra la liberación, pero amigos, todos sabemos que cuando te acabas de despertar no es el mejor momento para la revancha, menos cuando te pasaste años apendejado. Hasta un mañanero puede salir mal si no te despabilas por completo. Para no darle tanta vuelta, Dwight desata un acto de consecuencias que nunca calculó y a partir de ahí lo encontraremos intentando proteger a las personas a las que su episodio puso en peligro. No les cuento más.

Este filme describe (y critica a ratos) muy bien al Estados Unidos rural y su cultura de las armas, la indiferencia social en la que navega el protagonista es tenue pero le da mucha fuerza al argumento que se construye a paso lento, sí, pero no desespera. El trabajo de Jeremy Saulnier es sencillamente grandioso porque pudo construir un personaje magnífico, hace también algo que no es nada sencillo: mezclar humor del más oscuro, suspenso y drama con naturalidad. Además hay que tomar en cuenta su carente presupuesto, y aún así es una cinta que emociona con los movimientos de la cámara y la fotografía de conjunto. Está bien hecha y cuenta con sobrada destreza a la hora de narrar, ya que deja casi toda la información desterrando diálogos; tal cual, en sus primeros veinte minutos apenas y escuchamos un par de frases, aunque lo que nos obsequia visualmente es más que suficiente. La violencia, cuando aparece, es dura y breve, así que estremece y deja al espectador íntimamente impactado. Si son de los que lloran con cosas como No eres tú soy yo lo mejor es no verla.

Ahora, es probable que el final nos deje medio inconformes por ser algo irreal o conformista con respecto al devenir de toda la historia y de la idea que transmite, pero no pasa nada, sigue siendo una cinta interesante y muy recomendable, además seguro les ha pasado que su amigo el único y especial alguna vez los invitó a un ciclo de cine en algún bar culturoso y se fumaron una película que se trataba de seguir a un pato o alguna barbaridad así.

Blue Ruin es un buen thriller que surca en el estilo clásico del género, es de esos filmes que van gestando tensión lentamente. Es una cinta pequeña, sin pomposidad y repleta de contención. El monchis aplica con papas fritas, cervezas y algún postre. Es una historia violenta, sí, pero en pequeños (intensísimos) momentos. En una hora y media esta película consigue infectar de dolor, nos impregna del sufrimiento interior y exterior de su protagonista, pero a la vez transmite el espíritu de alguien decisivo e inteligente capaz de superar, o al menos intentarlo, cualquier problema.

Best:

Macon Blair tiene una actuación que sobresale. Su personaje transmite una fragilidad constante y una falta de costumbre a esas situaciones que logra que el espectador se involucre.