Gorilas en la niebla

Juguemos a envejecer

Cuando surge una tendencia en Facebook, todos acuden a la misma app con miras a no verse desfasados, fuera de moda o anticuados. Y es tal el nivel de creatividad de las modas, que incluso verse viejo puede ser una novedad.

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Hay cierto tipo de apps que operan al modo de lo que antes era un one hit wonder. Algo así. O sea, aparecen, tienen éxito, mucho éxito, y luego no vuelves a verlas jamás.

Así ocurrió con una app hace un par de semanas. Se trataba de ver como te ves de viejo. En mi caso no aplica, porque no soy un joven, pero en el de mucha gente sí. Veamos.

Internet ha permitido que todo se convierta en un juego. Así, cada uno de los usuarios hemos podido vernos con orejas de gatito, nariz de perro, ojos saltones o cabello celeste. En las redes sociales, la vida es apariencia y la apariencia vida. Por tanto, ser es parecer. Y no parecer es de alguna manera padecer. 

Surge una tendencia en Facebook y todos acuden a la misma app con miras a no verse desfasados, fuera de moda o anticuados. Y es tal el nivel de creatividad de las modas, que incluso verse viejo puede ser una novedad.

Así, hoy por ejemplo tener el rostro de anciano se mira como algo atractivo, divertido y actual. Pero al mismo tiempo surge la vacuna, esa que dice que una fuerza rusa se apodera de nuestros secretos cada vez que jugamos a envejecer.

Finalmente, el hecho es que todos llevamos a un anciano moribundo sobre la espalda, y convertirse en él es solo cuestión de tiempo.

Sigamos jugando a envejecer, día y noche, mientras la verdadera vejez nos jala en el camino hacia su eterno agujero negro…