“Birdemic”: el amor en tiempos de pájaros asesinos y cursis

Me queda claro que James Nguyen aceptó en todo momento que no contaban con los recursos y el talento necesarios para llevar a cabo algo que no fuese de serie B y eso es encantador.

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Lo emocionante y verdaderamente entretenido del serie B es que no se toman en serio a sí mismas, se trata de disfrutar sin miramientos o mamonería y por eso hoy les voy a hablar de Birdemic: Shock and Terror (James Nguyen, 2010).

Inspirada (pero muy, muy lejana) en The Birds (Alfred Hitchcock, 1963), este filme es una historia de amor con pájaros asesinos de por medio, es más, casi ni hay pájaros. Tal cual. Escrita, dirigida y producida por el mismo Nguyen esta película nos cuenta la vida de un hombre de negocios (Alan Bagh) y una aspirante a modelo de Victoria’s Secret (Whitney Moore). Tres cuartas partes de la cinta giran en cómo se conoce este par, cómo inician una relación, cómo salen a cenar, cómo es su primera vez y todo eso que a nadie le importa y sí, a mí sí me interesó porque la química entre los dos es mínima, es tan hueca que es hasta violento verlos interactuar. Hay una escena de baile que me recordó mucho mis años de obeso niño de secundaria. En serio, casi lloro: Él, moviéndose (porque no se le puede llamar bailar a eso) como alguien que desea profundamente que la canción acabe; ella, sufriendo infinidades.

Me queda claro que el reparto fue logrado con un montón de personas sin un gramo de experiencia en arte dramático, son inexpresivos y cuando tienen conversaciones, digamos largas, nos muestran la nula capacidad de memoria. El manejo de cámara es impresionante, quizás alguien con Parkinson estaba detrás, eso no lo sé, pero me recordó mucho mis trabajos universitarios o el mítico CKY de Bam Margera a mediados de los noventa. Sí, así de casero es el asunto y por eso es que la recomiendo, es obvio que una basura de proporciones épicas como esta debe ser digna del diálogo y la mirada de curiosos o amantes del género.

Algo encabronadamente destacable son los pájaros que dan nombre a la película. Wey, cuando por fin aparecen entiendes la razón por la cual nos tuvimos que aventar cuarenta minutos de una especie de romcom. Amigos, amigas y amigxs, parecen águilas, ¡águilas! Que además producen un extraño sonido cuando vuelan, y ¿qué creen? Sí, explotan al caer.

Todo esto suena gracioso, lo sé, por eso es que lo quise comentar con ustedes. Hace tiempo que no veía algo parecido, me divertí porque el propósito es ese, nada más. Me queda claro que su director aceptó en todo momento que no contaban con los recursos y el talento necesarios para llevar a cabo algo que no fuese de serie B y eso es encantador.

Si la van a ver recomiendo que sea con un montón de amigos, no es apta para una primera cita de ninguna manera. Compren ron o whiskey y dense un shot cada que algo les parezca extremadamente ridículo; diviértanse porque en sobriedad lo único que va a pasar es que desearán que alguna de esas aves asesinas llegue y les saque los ojos.

Best:

Hay una escena donde los pájaros escupen un líquido amarillo, supongo que para dejar claro que no son comunes y corrientes.

Luis Bernal

Narrador y cronista. Autor del libro de cuentos La casa púrpura y la novela Por este cielo jamás dejan de circular aviones. Colabora para varias revistas y periódicos del país. Hincha de Tigres y la música norteña.