El reguetón de ya sabes quién

Hay en redes sociales un video de una canción llamada “La niña bien”. Este tema es un reguetón que habla sobre una chica de clase social media alta o alta que quiere votar en las próximas elecciones por un partido de tendencia izquierdista, pero las demás personas de su clase social la ven mal, como si fuera el bicho raro.

Por: Homero Ontiveros

Uno de los géneros musicales más escuchados hoy en día es el reguetón, tanto así que uno de estos temas fue el más escuchado en todo el mundo durante el 2017, se trata de “Despacito”, una canción interpretada  por Luis Fonsi y Daddy Yankee y compuesta por la panameña Erika Ender.

Este género no es nuevo, tiene su epicentro entre Puerto Rico y Panamá y bien podríamos decir que es la continuación de una cadena musical naciente en islas caribeñas con Chico Man y El General en Panamá, Vico C en Puerto Rico y el dancehall en Jamaica como antecedentes.

Así como este tipo de música se ha convertido en un fenómeno mundial, también ha sido uno de los más criticados, si no es el que más. Las críticas encuentran lugar en las letras que acompañan a este género, las cuales tienen claros contenidos de sexualidad vulgar, mensajes misóginos donde cosifican la figura de la mujer, además de evocar la violencia en diversos sentidos, lo cual para muchos lo vuelve aborrecible, denigrante y de mal gusto.

En relación a lo musical, las críticas tienen que ver con lo simple de su estructura, solo que en este renglón entonces habría que criticar también al punk, algunas cosas de reggae e incluso mucha de la música folclórica.

Esto ha hecho que se hagan juicios peyorativos a quienes escuchan esta música, o gustan de ella,  enjuiciándolas como personas ignorantes, con poca cultura y hasta delincuentes. Pero, ¿qué pasa cuando el reguetón no es así? En agosto del año pasado ya había escrito una columna donde mencionaba que el reguetón no tenía la culpa sino quienes lo hacían.

Calle 13 utilizó este género y lo acompañó con letras de índole social, al igual que Rita Indiana en República Dominicana y, antes que ellos, Tego Calderón en Puerto Rico.

El día de ayer lunes se estuvo compartiendo en redes sociales un video de una canción llamada “La niña bien”. Este tema es un reguetón que habla sobre una chica de clase social media alta o alta que quiere votar en las próximas elecciones por un partido de tendencia izquierdista pero las demás personas de su clase social la ven mal, como si fuera el bicho raro. Este video, y la canción, presuntamente fueron realizados por algún, o algunos alumnos del ITESO, una institución educativa en Guadalajara, para presentarlo como un proyecto escolar. Sin embargo ha recibido mucha atención porque hay quienes lo asocian como una forma de propaganda política en plena época electoral porque hace referencia, sin decir su nombre, a un candidato en especial para la presidencia del país.

También comenzaron las reacciones despectivas porque la chica del video sale perreando con un vestido muy corto y además junto a un cura, lo cual se me hizo un detalle muy a lo Madonna. Esto, para quienes no se han dado cuenta aún y eso incluye a diversos políticos,  no es otra cosa más que una sátira de lo que en verdad sucede: que las niñas bien también perrean y les gusta el reguetón con toda la parafernalia que eso implica.

Este género musical está teniendo nuevas lecturas en las cuales, incluso personas afines al feminismo, están retomándolo desde diversas perspectivas. Sin embargo los prejuicios hacia el reguetón siguen siendo muchos, tan así que apenas salió el video y, tanto la institución educativa como el partido político al que hace alusión y beneficia, se deslindaron de él.

Más allá del tema político, lo cual no es nuevo en este proyecto ni en la relación música y políticos, lo interesante y que llama mi atención es su letra. En ella señala una problemática real en nuestro país, que es la influencia de opinión y elección basada en la estructura económica y, evidencia la ya conocida diferencia de clases. Es decir, si perteneces a la clase acomodada, no puedes salirte del molde establecido ni pensar diferente a los intereses, no tuyos, sino de los de la clase a la que perteneces porque eso sería como una traición; no puedes elegir por ti.

Este tema tiene una letra que dice algo, que no habla de sexo, violenta ni cosifica a la mujer, sino que expone los límites de elección basados en las clases sociales. No lo veamos como un jingle político nada más, tomemos distancia y observémoslo  desde una perspectiva musico-social.

Si la crítica al reguetón es por las letras, este tema que señala una problemática real, ¿es bueno, válido, o es malo por el solo hecho de ser reguetón? Entonces, ¿quién tiene la culpa, la música o quien la hace?