El Taller

| Taller de Periodismo Musical UANL - La Zona Sucia

“This song is just a reminder to remind”: Canciones que nos enseñan historia.

Algunos sucesos históricos pueden comprenderse mejor gracias a las canciones. La historia es memoria y que nunca hay que olvidarla si queremos comprender el hoy y mejorar el mañana.

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La historia resulta ser para muchos una asignatura complejísima. Eso de memorizarse nombres y fechas puede ser tedioso y nada interesante, por lo que prefieren seguir en el presente y no dar marcha atrás. “Ya lo pasado, pasado”, como dice la canción.

Pero a la historia más que memorizarla, hay que comprenderla. Entender cómo ciertos actos nos llevan a otros y nos traen hasta acá. Incluso en este momento estamos siendo testigos de la historia. Lo que sucede hoy a nuestro alrededor se conecta con el pasado y será recordado en un futuro. Se publicará en los periódicos, se leerá en los libros y hasta quedará impreso en fotografías. Es a través de estos medios escritos, orales y audiovisuales como hemos aprendido acerca de nuestro pasado. Y la música ha sido uno de los recursos más valiosos que existen para acercarnos a la historia.

Muchos han sido los músicos que decidieron transmitir un mensaje y que a la par han aportado información sobre lo que sucedió en un determinado momento histórico y del que incluso fueron contemporáneos.

Sucedió con Bob Dylan y su canción “The Death of Emmett Till” en donde cuenta el brutal asesinato de un niño afroamericano de 14 años a manos de dos hombres blancos. Dylan la escribió en 1962, apenas 7 años después de que el hecho ocurrió y lo hizo sin tapujos, claro y directo en cada fragmento de la canción.

Billie Holiday por su parte ya interpretaba en 1939 “Strange Fruit”, una canción que hacía critica de los constantes linchamientos que sufría la población negra. Solo basta con escuchar su desgarradora voz cantando las líneas “Black bodies swinging in the Southern breeze” [cuerpos negros mecidos por la briza sureña] para darnos cuenta de lo que quería expresar. 

Ambas canciones describen la grave segregación racial que se vivió en esos años sobre todo en los estados del sur de Estados Unidos. El caso de Emmett Till sería uno de los motivos que desencadenaría más tarde el Movimiento por los Derechos Civiles y la canción de Holiday se convertía en un estandarte de la causa.

El tema de las dictaduras latinoamericanas también se vio registrado en varias canciones. El cantautor cubano Silvio Rodríguez escribió “Santiago de Chile” el mismo día que se enteró del golpe de estado que el general Pinochet efectuó contra el gobierno de Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973. El músico utiliza la metáfora en la lírica de la canción, pero quizás queda claro que se refiere a este hecho cuando canta: “eso no está muerto, no me lo mataron, ni con la distancia ni con el vil soldado”.

Por su parte, la canción folklórica “Como la cigarra” de Maria Elena Walsh, “Los dinosaurios”, de Charly García, y la canción “Sin Cadenas” del grupo de reggae Los Pericos, forman parte de las canciones que nos enseñan la marca perpetrada por la dictadura militar argentina de 1976. Años de diferencia en sus composiciones las separan, y aunque en un principio tenían un significado diferente, el público logró reinterpretarlas y convertirlas en himnos de esperanza en búsqueda de la verdad y la justicia.

En México, Judith Reyes con su corrido “Tlatelolco” nos recuerda uno de los episodios más cruentos de la historia del país ocurrida el 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas. El disco donde aparece este corrido es una crónica musical que describe varios momentos del movimiento estudiantil del 68. De ahí se desprenden por ejemplo el “Corrido de la ocupación militar de la Universidad” y el “Corrido de la represión estudiantil del 26 de julio”.

El músico y compositor Óscar Chávez también hace referencia a este episodio con su canción “La masacre de Tlatelolco”. De hecho, el mexicano vivió en carne propia el movimiento y llegó a interpretar sus canciones en los foros de las facultades y en la explanada de Ciudad Universitaria.

Nada pasó” de Panteón Rococó fue una de las canciones del rock nacional y de las más actuales que de igual forma tratan el tema. De hecho fue por esta canción y por “Sin Cadenas” que yo decidí estudiar Historia de manera profesional. Las escuché cuando apenas tenía 10 años y resonaron tanto en mí que empecé a indagar más sobre ellas y sobre su trasfondo histórico. Desde entonces me di a la tarea de querer conocer más acerca del lugar donde vivía y por qué funcionaba de tal manera.

Así fue como descubrí que un determinando tema puede comprenderse mejor gracias a las canciones. Estas nos facilitan de cierta manera el aprendizaje histórico, porque resultan ser menos tediosas y más sutiles a la hora de abordar la materia. 

Si bien las canciones no nos enseñan el proceso histórico completo, por lo menos nos acercan un poco y nos invitan a investigar a profundidad, estimulando nuestro interés por la historia.

Y así como canta Bob Dylan: “This song is just a reminder to remind…”. Recordemos que la historia es memoria y que nunca hay que olvidarla si queremos comprender el hoy y mejorar el mañana.