Autopsia de “Heridos” de Caifanes

Quienes esperaban una canción genial, que revolucionara el rock mexicano y rompiera las listas de popularidad, pecaron de inocentes.


Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Han pasado 25 años desde El nervio del volcán. Último disco de Caifanes con Saúl Hernández, Alfonso André y Alejandro Marcovich. En su grabación colaboraron Diego Herrera y Sabo Romo, pero, al haber renunciado a la banda, su discurso musical perdió peso.

El trabajo de Saúl, Alfonso, Diego y Sabo quedó plenamente plasmado en los primeros tres discos, hace casi 27 años. La semana pasada se rompió ese silencio.

Durante los primeros minutos del viernes 8 de marzo, Caifanes dio a conocer su muy anunciado y nuevo sencillo “Heridos”, provocando tanto el beneplácito de algunos como la insatisfacción de otros.

Riesgos controlados

“Heridos” es un rock etéreo, con guiños a lo más convencional de The Cure. Una propuesta sobria que no desentona, pero tampoco excita. Un tema de “bajo riesgo” y pretensiones limitadas.

Es un tema más cercano a la evolución que Saúl Hernández alcanzó en el disco 45 (Jaguares, 2008), que a la textura ochentera de sus inicios. Definitivamente.

A pesar de lo negativo que pudiera sonar la comparación con el sexto disco de Jaguares, esta madurez se agradece. “Heridos” no es una patética imitación de “La negra tomasa” o de “Viento”; es un tema que, para bien o para mal, refleja la sobriedad y la edad actual de Caifanes.

La estructura de la canción tiene como premisa algo muy obvio: quitarle protagonismo a la guitarra. Esto puede verse desde dos ópticas, la de “respetar” el hueco que dejó Alejandro Marcovich, o la de eliminar cualquier posible influencia de su guitarra en el nuevo sonido de Caifanes.

La guitarra de “Heridos” es acompañamiento y no protagonista. Algo impensable si Marcovich aun siguiera en Caifanes. Los fanáticos decidirán si “faltan o no” los arreglos del argentino, discusión ociosa para quienes aun fantasean con el regreso del quinto caifán.

Sobresaliente es la batería de Alfonso André, poderosa y energética; también los arreglos de Diego Herrera, particularmente disfrutables en el cierre del tema.

Increíblemente, la voz de Saúl Hernández se sostiene a lo largo de la canción. Da el tono preciso y la emotividad requerida. Salvo algunas inflexiones forzadas por fallas en el ritmo de los versos, su interpretación cumple con creces las exigencias de la misión.

Poco oficio en algunos versos

El punto débil de la canción es el coro. Si bien la letra no es mala (inclusive es superior a mucha de la lírica del rock mexicano actual), el coro cae en lugares muy comunes, como la rima pasión-corazón, y en simplezas, como las rimas herida-vida y herido-olvido.

Además, dicho coro contiene imágenes metafóricas pobres como “el beso salvaje de tu corazón” y “el divino rescate de tu pasión”, cuya cursilería contrasta con la intención de los otros versos.

Saúl Hernández nunca fue un poeta virtuoso, y aunque lo hubiera sido, hoy es una persona completamente diferente a aquel joven que escribió “La célula que explota”. Tiene menos odio, menos furia y menos cocaína en la sangre; eso cambia la perspectiva artística de cualquiera.

“Heridos”, del cuarteto de rock Caifanes, es un buen tema y punto. Quienes esperaban una canción genial, que revolucionara el rock mexicano y rompiera las listas de popularidad… pecaron de inocentes.

Dudo que haya una canción en el “tintero caifán” que cumpla con nuestras irreales expectativas de rejuvenecer 25 años; y si la hubiera, nos pasaría como a la anciana Penélope de Serrat, sentada en la estación del tren… no la reconoceríamos.


Twitter: @cesarcasillas_
Facebook: @cesarcasillasordonez