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Híbridas y Quimeras: nuevas prácticas sonoras

Con un nombre tomado del Manifiesto Cyborg de Donna Haraway, este colectivo asentado en México busca visibilizar el trabajo de personas que se identifican como mujeres, trans, no binarias, involucradas en el arte sonoro y visual, así como en la experimentación tecnológica.

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Siempre han estado presentes, aunque tal vez no tan visibles como en la actualidad. La verdad sea dicha, durante muchos años el ejercicio de la música popular estuvo dominado por los varones y ellas, cuando aparecían, llamaban inmediatamente la atención. Pero eran cantantes, intérpretes y por supuesto había excepciones. No es una historia nueva, pero sí una que necesita ser puesta en su verdadero contexto y contarse por ellas y por ellos también.

Afortunadamente desde hace unos años su presencia es más frecuente y decisiva. Hoy se les encuentra en ámbitos diferentes, en zonas como la electrónica en donde históricamente se han labrado un lugar. Nombres como Pauline Oliveros, Dalia Derbyshire, Wendy Carlos, Maryanne Amacher, Clara Rockmore,  son sinónimo de exploración e, invariablemente, desde sus teclados o estudios, han servido para llevarnos de viaje a otros confines.

A esos nombres podemos agregar otros para confeccionar una larga lista, pero lo mejor es que en ella comienzan a inscribirse los de las féminas mexicanas. Recientemente Híbridas y Quimeras (léase Piaka Roela y Libertad Figueroa, también responsables del compilado Feminoise México al lado de Maia Koenig) acaba de editar Compilame´sta, obra que reúne la música de mujeres que viven y trabajan en este país. Nombres como Manitas Nerviosas, Naerlot, Alina Sánchez, Niérika, Alina Maldonado, Concepción Huerta, Bárbara Lázara, Sarmen Almond, entre otras, aparecen en este disco.

Híbridas y Quimeras —nombre tomado del Manifiesto Cyborg de Donna Haraway— es un colectivo asentado en México que, dicen sus fundadoras, “busca visibilizar el trabajo de aquellas personas que se identifican como mujeres, trans, no binarias, involucradas en el arte sonoro y visual, así como en la experimentación con tecnología mediante la realización de encuentros y sesiones sonoras así como conciertos. También buscamos la apertura y creación de espacios seguros, libres de competencia y discriminación, para llegar al aprendizaje mutuo”. 

La fecha del comienzo de operaciones se da en septiembre de 2017 con un concierto en el Multiforo Alicia (CDMX) cuyo cartel estuvo conformado por Corazón de Robota (Constanza Piña), Naerlot (Itzel Noys) y Mabe Fratti que propició una pequeña gira en la que se añadía una nueva invitada dependiendo de la ciudad a la cual llegaran.

Al inicio de este año, Roela y Figueroa llevaron a cabo el compilado Feminoise México (Sister Triangla Records) en donde reunieron el trabajo de 29 mujeres trabajando en diferentes venas de la electrónica y la experimentación. En Compilame’sta, se encuentran 32 exponentes –algunos de los nombres repiten—, pero mientras en la primera hubo una convocatoria, Compilame’sta recoge la mayoría de quienes “han participado a lo largo de los dos años de actividad de Híbridas y Quimeras, así como de participación por convocatoria. Podría decirse que es la curaduría a partir de la curaduría de cada evento que hemos tenido”, señala Piaka Roela.

El disco, disponible en bandcamp por el momento, es una muestra de posibilidades de la electrónica hecha por mujeres aunque todavía limitada porque, dice Figueroa, “existe una infinidad de proyectos no incluidos en todo el país y Latinoamérica. Podemos agregar que se trata de un recorrido por los dos años de Híbridas que incluye a mujeres de varias generaciones que ya llevan rato en las prácticas sonoras”.

Hibridas y Quimeras, 2019

Manitas Nerviosas deja escuchar una voz emanada de ultratumba, con tonos operísticos, que poco a poco es subsumida por una maraña de sonidos electrónicos en “Tu Fidelidad”, mientras Alina Sánchez hace llegar un corte que comienza con un sonido parecido al goteo de un grifo y que, con resonancia aplicada, deviene un corte ambient-minimalista (“En el Agua”). Este acercamiento a la electrónica no deja de lado la canción como el caso de Naerlot (“Preludio, El Despertar”) que guarda algún resabio de la old school. En suma, visitar este álbum es  una vasta experiencia sonora que, como toda compilación, tiene sus altibajos, pero que resulta muy ilustrativa del momento actual.

A la par de la mayor visibilización del trabajo de las féminas, del que aún no podemos decir que exista una electrónica femenina —porque tal vez eso sea una utopía— o marque pautas para la existencia de la misma, también los años recientes han visto el auge del empoderamiento femenino, concepto todavía en proceso de construcción, pero que también ha ocasionado polarización en la sociedad mexicana a raíz de algunos indicios.

Señala Libertad Figueroa: “¿Cuáles son los indicios?, preguntaría yo. Si de algo, en efecto, he notado indicios es de una preocupante prevalencia de desigualdad y violencia en términos de género y disidencias sexuales e identidades; si existe polarización de pronto pensaría que no me sorprende cuando tomamos esto en cuenta. Personalmente, me parece que existe una gran diversidad de posturas; sin embargo, cuando hay apertura y equidad, es de suma importancia siempre estar receptivos a las posibilidades y la colaboración en todos los ámbitos”.

Híbridos y Quimeras, es un proyecto en proceso de consolidación, pero de amplio futuro. Dicen sus creadoras para finalizar: “Alrededor del Compilame’sta ha habido dos años de intensa colaboración y aprendizaje mutuo, de muchas experiencias y amistades encontradas, de gran disposición, búsqueda y muchísimas posibilidades para el futuro. Próximamente habrá un concierto en el que participarán dos de las artistas cuya música está incluída en el compilado: Alda Arita y Alina Hernández. Será el 25 de noviembre en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM dentro de un programa de actividades que busca tratar el tema de la violencia desde diversas perspectivas, todas buscando ser constructivas y generar acciones de impacto positivo en el entorno universitario. El acto con el que se estarán presentándose Alda y Alina es el ensamble Cihuatl, a lado de otras, también grandes artistas, como: Ana Ruíz, Adriana Camacho y Maricarmen Graue. El año que viene estamos planeando un Programa Temático Anual junto a Centro Cultural Border que comprenderá conciertos, talleres, charlas y exposiciones durante todo el año. Las actividades se darán a conocer en enero”.