Las palabras de Juancer

“Soy un cuenta leyendas, un cuenta choros. Y no he contado todas las que he vivido.” El rapero Juancer El Bastardo responde un ida y vuelta a partir de 21 palabras.

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Fotos: Irving Cabello

“Libreta y libertad se parecen un chingo”

Si Juancer fuera un perro no tendría raza. Pero su ladrido sería fuerte, y sería de esos canes que no te quieres topar en una calle oscura, de esos que todos respetan cuando los miran comiendo su hueso.  De esos que se vuelven compás de las doñas y los teporochos. Le hemos propuesto una serie de veintiún palabras seleccionadas al azar para que nos cuente lo primero que se le venga a la mente. Nació en uno de los barrios más bravos de la ciudad, en la legendaria colonia Gabriel Ramos Millán, de ahí emigró más hacia el oriente, hacia otro terreno duro de pelar, Ecatepec. De las primeras cosas que me menciona es que estuvo en cana. Prefiero no preguntarle el motivo. Estamos en casa de Irving, pero él está platicando con Double D. Al otro lado del cuarto. Suelto la primera palabra.

Música

“La primera rola que recuerdo es ‘Breaking’ de Judas Priest y ya de ahí ‘Master of puppets’ de Metallica. La música para mí es refugio. Templo, disciplina, dojo, crecimiento, salir a la bronca, reinventarte, morir, nacer las veces que seas necesario para ser el mejor de ti, tu mejor versión. La música para mí es mi mejor arma”.

Sueños

Para mí tener un sueño es un motivo, y cuando tú tienes un motivo, tienes una razón para conseguir esas cosas, y ese camino te va a llevar a una travesía, los sueños son un motor de vida indispensable”.

Lenguaje

El lenguaje es un embrujo que es un arma de doble filo, depende de cómo lo utilices, el lenguaje es el alma, en cuanto al rap. Las palabras la describen pero no son realidad”.

Padre

Mi padre como padre es un cábula. Tenemos una relación estrecha pero también conflictiva, atravesamos momentos difíciles  que al menos a mí me dejaron una lección. Mi primera cuna fue el rock. Mi padre me enseñó todo eso, Judas Priest, Metallica, Megadeth, Slayer. Iron Maiden”.

Creación

La creación es caprichosa, afuera de un evento me aventé un pedazo de una rola, y la banda me comenzó a decir, cámara, lo que haces está bien chido. Aposté y sigo apostando por mí. La creación también es apuesta”.

La ciudad

“Es una mierda, pero también es una majestuosidad llena de un chingo de aventuras, el lugar que me vio nacer”.

Ocio

Es la madre de todos los vicos y todos los oficios, yo ya tenía el vicio y el ocio, y  entonces llegó el oficio. El hecho de tener la posibilidad de ser lo que uno quiera ser, te lleva a entablar un dialogo con el lado oscuro. A la hora que la sombra te da poder, tienes que tener mucha concentración para que no te gane. Por ejemplo que no comiences queriendo escribir una canción, echarte unas chelas, y que acabes todo pedo, sin escribir nada. Cuando gana la sombra pierde el oficio”.

Dios

Dios es como nosotros. Seguro es un cábula que ha de estar tratando de hacer algo, y si no tienen voluntad de hacerlo, no lo hará. Si somos sus semejantes, somos igual de irresponsables y buen pedo. Lo más cercano a dios somos nosotros”.

Amistad

“Es un lazo bien cabrón que se va construyendo con el tiempo y con experiencias. El Negro es el primer amigo que recuerdo. Viví al lado de mi edificio. Yo no tenía avalancha, él sí, y siempre que pasaba, pasaba bien acá, y no nos hablábamos. Mi jefa fue la que nos dijo, ¿Por qué no juegan? Luego ya conocimos al Gordo. Éramos la tercia de amigos. Nos subíamos a dispararle con las resorteras a los bicitaxis”.

La vida

“La vida es lo más verga.  Es un tobogán bien diverso, es la montaña rusa más compleja, es un manjar. Somos los únicos seres conscientes de que un día se les va acabar el veinte aquí”.

La oscuridad

“Va a estar siempre ahí, le temo a veces, y cuando le temo descubro que el miedo no sirve, en todos lados va a estar tu lado escuro, yo trato de darle dosis y de confrontarlo y de llegar a un acuerdo, le digo: nos damos una peda, pero vamos a escribir una rola.  La oscuridad es maestro ventajoso. Hay que convivir con él sin que tome el control totalmente. Parte de dejarte ir, es llegar a lugares oscuros”.

Inspiración

Saco inspiración de todo lo que me pasa, todo lo que veo, de todo lo que pienso que debería ser, de las preguntas. La inspiración me sale de lo que pienso, de lo que experimento por ciertas situaciones que estoy viviendo”.

Libertad

“Es una ilusión, es algo que se instituyó para justificar la esclavitud en todo sentido. Todos tenemos dueño, todos tenemos precio, todos estamos sujetos a algo. La libertad la puedes ejercer cuando eliges no hacer lo que atenta contra la libertad. Implica quitarte los vicios, por ejemplo, a mí me gusta mucho beber, fumar, fumar mota, algunas drogas, es muy compleja la libertad. Ejerzo la libertad de tomar drogas.  Me parece que dentro de esa libertad, hay una libertad más grande, una prefabricada para personas como yo. Que van a recrearse aunque sea para escribir una rola, y dicen, me voy a tomar esto. Dudo de esa libertad. Sí considero que soy libre de ejercer mi decisión a tomar una sustancia, pero a veces dudo de libertad que ese acto representa.

Sólo en la libreta puedo llegar un nivel de libertad, en el que puedo decir: soy libre de escribir lo que sea, de pensar lo que quiera, de reinventar conceptos, de rehacer el pinche mundo a mi antojo, porque estoy en la libreta. Y estoy sobre el beat y sobre la música”.

Los visitantes de Benitez fue el primer libro que leyó. Su abuelo murió de una embolia en Ecatepec, “Mi abuelo tenia un chingo de libros, le gustaba escribir a pesar de esa enfermedad, me dijo que yo ya tenia edad de leer, me aventé un libro y me dijo que agarrara un libro. Me costo un pedo acabar esa madre, pero lo sobornaba con dulces”.  

Estuvo en la correccional de menores y en el Reclusorio Sur. En la chica cinco meses y en la grande tres, puro proceso. Su proceso creativo decayó durante esos días. A pesar de que se esforzaba y todos los días escribía. Nada terminaba por convencerlo.   

Farenheit 451 es su libro favorito. Le hizo sentir empatía porque se sentía dormido en ciertos aspectos de su vida, como decisiones que tomaba y que hoy sabe que eran erróneas. “Soy un cuenta leyendas, un cuenta choros. Y no he contado todas las que he vivido”.