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Colombia candente: una conversación con Luisa Piñeros

En el país sudamericano hay una enorme cantidad de proyectos musicales que no dejan de emerger. Bajo el proyecto Colombia Country of Music, la periodista Piñeros ayuda a promover a sus artistas en mercados y ferias del mundo. Hoy nos comparte una playlist imperdible.

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colombia gaiteros ovejas

A un hombre –y, por supuesto, también a una mujer- se le conoce por sus grandes pasiones; y dos de las más grandes que tiene Luisa son la música y la radio. Siendo muy joven, incursionó en diversos proyectos que incluían no sólo la locución sino también la selección musical. En paralelo a sus estudios universitarios, se fue acrecentando en ella el interés por las propuestas que surgían en su propio país. Como miembro de la Radio Nacional de Colombia ha conducido los programas Al atardecer y Suena Colombia.

En los últimos años, esta nación sudamericana fue colocando varios de sus artistas en lo más alto del mainstream; pero ellos no son sino una pequeña muestra de entre una enorme cantidad de proyectos que no cesan de emerger. Piñeros se convirtió en el dínamo de una iniciativa que permitiera documentar y mostrar parte de esa enorme riqueza musical. Esta periodista que forma parte de la Red de Periodistas Musicales de Iberoamérica y miembro de Transglobal World Music Chart, nos entrega una playlist con la que promueve artistas colombianos en mercados internacionales. En él figuran artistas como La Sonora Mazuren, Ácido Pantera y Tropickup, junto a proyectos más conocidos como Frente Cumbiero y La Mambanegra. En total, 25 canciones candentes que nos llevaron a platicar con esta mujer infatigable para enterarnos de todo lo que tuvo que pasar para que se lograra esta notable entrega.

Existiendo una baraja muy amplia de proyectos musicales interesantes y de alta calidad en Colombia, ¿cuáles fueron los criterios que seguiste para conformar esta antología?

Básicamente, pensar en una nueva generación de músicos que viene trabajando. Partir de la idea de la raíz, del origen de muchos de los ritmos que se escuchamos hoy en día. Me senté a pensar: qué nos une, por qué sonamos como sonamos. Y encontré que hay una ancestralidad y un legado grande en nuestro pasado que se ha vuelto vigente a través de las voces de esta nueva generación que han salido a la luz bajo una mirada contemporánea.

¿Cuáles fueron las razones que dieron origen a realizar tal compilación? ¿Qué se pretende conseguir con ella?

La primera razón es que el compilado se produjo como un producto con el presentamos a Colombia en los mercados y ferias musicales del mundo. Y lo que buscamos es promocionar al país a través de estas canciones, de los artistas que allí aparecen; es una iniciativa del equipo de emprendimiento del Ministerio de Cultura. Tenemos el lema de Colombia Country of Music.

¿De qué manera fuiste equilibrando la presencia del folklore más apegado a la tradición con otros grupos que tiran de la electrónica a la hora de hacer sus fusiones?

El equilibrio fue partir de la tradición, de la música rural, de pensar quiénes son esos otros baluartes de nuestras músicas que poca exposición han tenido y poner en la balanza el cuero del tambor alegre, con dosis de beats y entender que la música, al igual que la vida evolucionan.

Un detalle de no menor importancia es que en ambos discos no hay presencia de algo más apegado al rock como tal, ¿a qué se debe dado que existen bandas relevantes?

En definitiva, no es el espíritu del compilado. Pretendemos mostrar una esencia más real de lo que suena en Colombia. Incluí a los Petit Fellas (con Denisse Gutiérrez de Hello Seahorse como invitada) como un buen ejemplo de funk y hip hop al estilo colombiano. Pero el concepto del compilado es hablar de Colombia como el país de la música y la música real que aquí por décadas se ha hecho es otra y no rock.

En ese sentido, tampoco se incluye algo de reguetón; ¿por qué? Colombia presume haberle arrebatado el liderazgo a Puerto Rico.

No es la cara que queremos mostrar; no está en el radar de la oferta sonora que buscamos con Colombia Country of Music. Eso sin demeritar el trabajo de los reguetoneros ni el público que lo escucha. Es justamente decirle al mundo que detrás de un J Balvin (que es fenomenal) hay nombres como Herencia de Timbiquí, Frente Cumbiero, Charles King, María Cristina Plata, Cimarrón, que son capaces de despertar muchas emociones y ofrecer una música única y muy bien producida. No todo es reguetón en Colombia a pesar de ser uno de los géneros que más demanda tiene.

Colombia es un país con costas en ambos océanos, ¿de qué manera influye está circunstancia geográfica y cultural en el presente de la música del país?

La geografía es determinante en nuestra cultura y eso se ve reflejado en la música, en los instrumentos, en la idiosincrasia del colombiano. Las personas de la costa caribe son muy abiertos, alegres, acelerados, fiesteros; llevan un fuego adentro muy especial. Su música es la cumbia, el vallenato, el bullerengue, el porro. Mientras que en la costa pacífica hay un sosiego, una velocidad diferente, aunque el bullicio y la alegría son casi las mismas. Allí encontramos ritmos de chirimía en el norte, hacía el centro y sur, salsa, marimba de chonta, al sur, música andina. El fenotipo en ambas costas es afro y por ende hay una expresividad inmensa en la música. A ambas costas las une el tambor.

¿Consideras que hubo un detonante específico que contribuyó para que se comenzara a apuntar que Colombia atraviesa por un momento dorado en cuánto a música? ¿Las grandes figuras de talla internacional ayudaron en algo?

Sin duda, todo esto ha sido un proceso y debemos agradecerle muchísimo a lo que figuras como Carlos Vives han hecho. Es un músico que ha sabido leer muy bien la esencia del vallenato y otros géneros y ponerlo en el mapa del mundo. Sin duda, Shakira, Juanes, el propio J Balvin, que son los más sonados y visibles, han abierto unos caminos que todos agradecemos; aparte con son artistas muy disciplinados.

En el caso de la música independiente, como para ubicarnos en ambos escenarios, ha habido también un trabajo poderoso y constante que tiene a grupos como Bomba Estéreo, Systema Solar, Monsieur Periné y La 33 en un estrado importante. Todo aquel que salga de lo emergente y logre escalar y meterse en el ámbito más mainstream sin duda es un paso que fortalece a toda la cadena.

¿Qué nos puedes comentar de un grupo como Los Gaiteros de Ovejas? ¿A qué se debe que exista ese tipo de expresión musical en el país?

Los Gaiteros de Ovejas vienen de una región llamada Los Montes de María, un lugar de vocación rural, donde la música es esencial. Ellos son portadores de una tradición de siglos como lo es la música de gaita, que es producto de la fusión del blanco, el negro y el mestizo. Viven en el departamento de Sucre, llevan varios años de trabajo y se han convertido como en una universidad de la gaita.  Es música expresiva, que habla del campesino, de la naturaleza, del amor. El sonido de la gaita simula el sonido de ciertas aves, es un sonido místico.

¿A través de qué medios puede conseguir un disco el público interesado o en dónde lo pueden escuchar?

En forma física se lleva a los mercados musicales de manera gratuita. No se ha puesto a la venta, pero sí pueden escuchar la playlist disponible en Spotify: