Elphomega – The freelance


Navaja Suiza
España
2019


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“Sigo siendo el raro, pero voy encontrando el sitio”

Hubo una época que la juventud mexicana oía demasiado rap ibérico. CD’s de Violadores del Verso, SFDK, 7 Notas 7 Colores, Fuck Tha Posse o Hablando En Plata giraban en discmans hasta rayarse, hasta que no funcionaran más. Y con esta última agrupación popular y originaria de Málaga, al sur de España, se dio a conocer un joven MC llamado Elphomega, quien participa en “Es un souvenir”, tema incluido en el álbum A sangre fría (Zona Bruta, 2001).

Sin embargo, la historia dentro de los cuatro elementos del hip hop de Sergio Albarracín, andaluz que encarna a Elphomega, inicia desde su adolescencia, en los años ochenta, junto a su hermano haciendo graffiti y breakdance, para posteriormente –entrada la década de los noventa, poco antes de involucrarse con los integrantes de Hablando en Plata: Rayka, Sicario, Capaz, Dj Narko y Big Hozone– a los 15 años y con un proyecto llamado Nazión Sur, haga como un tipo de ghostwriter.

Entre el lanzamiento de A sangre fría, disco debut de Hablando En Plata, Elphomega hace otra serie de colaboraciones, con artistas del calibre de Frank T; también bastante popular por los seguidores del rap en México. Así, Sergio Albarracín comienza a tomarse más en serio el asunto de las rimas, entra al estudio en solitario y graba tres maquetas de forma independiente: Leyenda: Rap contienda (1998),  Fácil de escuchar (2000) y un Self titled (2002). Estos trabajos tienen la función de ser clásicos del estilo para rapear en español. Igualmente son un diamante en bruto para las nuevas generaciones que se interesan por esta música que se originó en los barrios del Bronx y Harlem, en Nueva York, bajo la influencia de artistas ligados a la música afroamericana como lo fue Gil Scott-Heron.

Para 2003-2004 se abre camino en el underground con su trabajo titulado One man army, donde se incluyen canciones como “Dolorama”, “Armonía asesina” y otra más que lleva el título del material. Elphomega, gracias a Zona Bruta, sello madrileño que lo respalda en sus primeros años, es hasta 2005 que publica su primer larga duración: Homogeddon. Desde entonces hace mancuerna con Dj Narko A.K.A. Doc Diamond, quien se convierte en su productor, en su mano derecha, y  su sonido comienza a salirse de los parámetros del “rap hardcore” (Nach Scracht o Kase O). Junto con el otro estilo más introspectivo y sentimental (Rapsusklei o Sharif). Ambas vertientes muy de la escena española.

Los beats burbujeantes y frescos de Doc Diamond, junto a las letras de Sergio Albarracín cargadas de D.C. Comics (“Stardust”), películas de Stanley Kubrick (“Illpack 2: Hijos de Kubrick”), escritores como Ray Bradbury (“Emergency”), filósofos como Friedrich Nietzche (“Juerga lunar”), alter egos (“Dopplengänger”), entre otras cosas ñoñas y que rozan lo apocalíptico, a partir de la publicación de su primer LP se convierten en un punto y aparte de las rimas en castellano, al hacer colaboraciones con otros artistas –incluso de otros estilos musicales: Elvira, integrante del grupo barcelonés, Standstill–, como también por publicar y llamar la atención del público por sus otros materiales: El testimonio libra(Zona Bruta, 2007), Phantom pop (BOA Music, 2011), Catarata(Navaja Suiza, 2014), Nebuloso (Navaja Suiza, 2016).

Así, Elphomega llega a su más reciente trabajo: The freelance (Navaja Suiza, 2019), con el cual demuestra que desde los últimos años ha trabajado de forma autónoma, sin ataduras a sellos discográficos. Eso, por supuesto, se refleja en el título que eligió para su nuevo material, el cual se publicó en la pasada primavera.

Su idea con este álbum que cuenta con quince tracks es que sea la primera parte de una trilogía que tenga la chispa de una mixtape, bajo el espíritu de la espontaneidad; como alguna vez trabajó aquel novato rapero que fue y portaba gafas wayfarer, a los inicios de su ahora larga carrera musical.

Algo que siempre ha hecho sobresalir a Elphomega es su innovación, su deseo de hacer lo diferente; sea o no sea considerado hip hop. Por ello, en The freelance mezcla a la vieja escuela del rap español, con nuevos y jóvenes artistas, dando como resultado un disco plagado de sonidos pop, oscuridad, trap y liricas que parecen salir de cualquier batalla de freestyle.

En The freelance, Elphomega se aleja por completo de sus temáticas reflexivas y metodológicas que sobresalen en sus antiguos discos de larga duración para decirnos y dejar en claro lo que es Sergio Albarracín de este año, en este presente. Su canción “No millions (Putos Cheerios)”, producida por Doc Diamond y en conjunto con el cantante Salvaje Soler, lo deja claro: “Sigo siendo el raro, pero voy encontrado el sitio […] La gente flipa con mis letras porque son todas guapas”.