Michelle Blades – Visitor

michelle blades visitor


Midnight Special Records
Panamá, México
2019


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If I was born on a bridge, is that what I will always be?

Una discusión que puede parecer redundante, pero para la que conviene cambiar el tipo de atención, es la de la identidad global de los artistas, específicamente los músicos, sus productos, las historias que cuentan y los lenguajes con que lo hacen, lingüística y conceptualmente. Michelle Blades (sí, sobrina de ese Blades) es un ejemplo consistente de ello. Pudiendo hacernos pensar tanto en Patti Smith o PJ Harvey como en Amelié Nothomb.

No exclusivamente con su trabajo (estrenó un gran disco este año) sino con su actitud y la sed que parece guiar sus búsquedas creativa, productiva y personal. Michelle es, como muchos de los jóvenes mencionados en otras reseñas, exploradora de los caminos que los tratados de libre comercio y los mapas sin territorios del universo digital les han abierto, a ellos y a todos nosotros los demás.

La comparación con Nothomb no es gratuita, pues en la práctica, Michelle podría llegar a estar en el mismo club de millas en cuanto a visiones de mundo se refiere. Desde el Panamá de Noriega y el Miami de los exilios, a la escena DIY de Arizona, hasta los sellos indie en París y la red de carreteras mexicanas (pueden leer una entrevista más amplia sobre su trayectoria en La Zona Sucia). Su carrera incluye temas en francés, español e inglés que dan cuenta del trabajo que Blades ha hecho para construir un lenguaje propio en el cual puede comunicarse consigo misma y hacer contacto con el mundo fuera de ella, que nos incluye a nosotros y nuestra posibilidad de recodificarlo para hablarnos a nosotros mismos.

Visitor es un disco ecléctico y loco, como ella misma ha dicho que le gusta hacer las cosas, y contiene 12 sólidas pruebas de ello. “Piri-Piri”, por ejemplo, contiene una base cuyo guiño étnico, también parece ser un guiño al diálogo que la misma Michelle, Chicano Batman, Las Taradas o DJ Masa mantienen sobre los escombros de la anacrónica discusión sobre qué es o qué fue el world music y para qué sirvió (con mayores o menores intenciones).

“Acid on the hillside” es, para mi gusto, la que mejor muestra el feeling de cine de horror que tiene el disco (Michelle ha dicho que el cine es una pasión quizá mayor que la música), y también un poco “Dr. Psych” y “Dr. Psych sur la plague”, cuyos títulos inevitablemente me remiten, además, a mi paisana Gloria Trevi.

Aun con todo lo dicho aquí, y en internet sobre ella, y con todo lo hecho y cantado por ella antes, Visitor me parece el disco en el que su propuesta sensible se presenta más integral y consistente. Como un producto cinemático que muestra, en primer lugar, las vías del (post-) post-rock y el cómo suena una banda de millenials ecuménicos con acceso a internet y una formación de “rock clásico”; y en segundo lugar las posibilidades creativas de los ciudadanos globales, sean hispanos, pakistaníes, teherangelinos o de donde sea que vengan y a donde quieran ir.

El estreno de este año de Miss Blades, parece ser el primero que no incluye temas en español. Pago por ver que viene en el camino, en su idioma natal. Y aunque ella es precisamente el tipo de artista que colabora, más que hacer features, ¿alguien sabe si Michelle, Marnie Stern y Carrie Brownstein, se conocen o han escuchado sus trabajos?