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Thor: Ragnarok. Nuestro nada grato reencuentro con el Dios del Trueno

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Parece que Adam Sandler se apoderó del espíritu de Thor, y lo hace reaccionar ante diversas situaciones con una serie de chistes simplones, y alejados de toda la personalidad que había mostrado en anteriores películas.

Por: Guillermo Duke

Thor Ragnarok
Foto: Marvel

(Alerta: Spoilers)

Thor: Ragnarok era una de las películas más esperadas por muchos aficionados al cine de super héroes que se ha apoderado de las salas cinematográficas en los últimos años. Thor es una figura icónica para muchos fanáticos de estos personajes en los cómics y en el cine, que pone balance en muchas de las situaciones que les toca sortear. Sin embargo, ahora en su última aventura en solitario más parecería que Adam Sandler se apoderó del espíritu de este mítico súper héroe, y lo hace reaccionar ante diversas situaciones con una serie de chistes simplones, y alejados de toda la personalidad que en anteriores películas se había expuesto del personaje. El director Taika Waititi, reconocido por su película What We Do in the Shadows, nos lleva a conocer un lado nada amable de la comicidad del legendario Dios del Trueno.

En la entrega de Thor del 2011, las situaciones cómicas eran creadas por el choque cultural de un asgardiano con las costumbres de los terrícolas, o por el personaje de Darcy, la asistente de Jane Foster, y hasta por situaciones creadas por el doctor Servin, pero eran eso: situaciones. A Thor lo veíamos como lo que era, un Dios preocupado por sus poderes, por su tierra natal, por la destrucción que se avecinaba a la Tierra, y por su madre. En la segunda entrega, Thor: The Dark World, seguimos con la misma fórmula: las situaciones de Jane Foster en Asgard, entre Jane y Thor por su relación, o creadas por Loki, hacían los momentos cómicos. Thor seguía en su papel del heredero de Asgard, con la responsabilidad que eso lleva, y se notaba en todo momento preocupado por la terrible amenaza que se cernía sobre Asgard. Ahora, Thor es un comediante en todo momento. A pesar de que han pasado dos años, no es capaz ni de darse cuenta de que Loki está supliendo a Odín, y sigue haciendo bromas en todo momento. Incluso en la casa del Dr. Strange tiene situaciones pseudo-cómicas que parecen haber sido escritas por Chespirito. No se diga al lado del increíble Hulk, donde hay momentos que estas esperando que alguno de los dos termine la situación con un pastelazo en la cara.

En la última escena de Thor: The Dark World, nos damos cuenta que Loki, el malvado hermano, de Thor, está postrado en el trono de Asgard, mientras Thor, con el corazón en la mano después de haber perdido a su madre, se va de Asgard al lado de Jane. Ahora en Thor: Ragnarok es imposible concebir la escena donde Thor se da cuenta que su padre, el rey de Asgard y los nueve reinos, es en realidad su traicionero hermano, el cual creía muerto, y había estado suplantando a su padre y haciendo de Asgard su centro de diversión. Thor le pide, como si fueran por tortillas, que lo acompañe a donde envió a su padre, ¡al Rey de Asgard! Entonces llegan a la Tierra, y los dos contemplan el lugar a donde lo envió, un asilo (¡Uy, qué ingenioso!), ser derrumbado como si fuera una escena de Will Ferrell en cualquiera de sus comedias. ¿Como? ¿¡No vas a hacerle nada a este tipo por haberte engañado, haber desterrado a tu padre, y haber hecho mal uso del trono de Asgard!? Bueno, tal vez ahora Thor ve más futuro en la comedia.

Pero si hay algo que me parece increíble por parte de los escritores y productores de Marvel es la muerte de los amigos de Thor. En la escena donde vemos que Hela llega a Asgard, mata inmediatamente a Volstagg y a Fandral, de una manera tan sorpresiva, insípida e irrelevante, para unos personajes que habían acompañado a Thor tan dignamente en las otras películas. Después vemos como también La Muerte mata a Hogun, quien comanda el ejército que trata de repeler la conquista de Hela. Thor en ningún momento pregunta por ellos, ni alguien le menciona algo sobre ellos. Al parecer al director se le fue el detalle de que estos personajes no solo fueron compañeros de innumerables batallas al lado del Dios del Trueno, sino que también eran parte de la corte real; y, si lo podemos ver así, considerados familia de Thor. Y bueno, aquí se acabó el corrido para estos personajes. Pero como toda película fallida en nuestros días, alguien de la producción sale a defender esos detalles, en este caso el presidente de Marvel Studios, Kevin Feige, a explicar por qué la muerte de estos personajes. Pero como dicen: “Si después de contar el chiste tienes que explicarlo, entonces no es bueno el chiste”.

Lo que el señor Feige no ha salido a comentar es la tremenda explicación que nos da el director y Marvel Studios del cuestionamiento que nos hacíamos desde la película de Thor del 2011. Ahí vimos que en la bóveda de Odín estaba el Guantelete del Infinito. ¿Entonces el que se pone Thanos es otro? Pues no, amiguitos. Resulta que Hela nos dice que Odín también era coleccionista de souvenirs, y el guante que estaba en su bóveda era una replica, fake, artículo de colección. Y ahora la pregunta es: ¿Por qué tenerlo resguardado al igual que el Tesseract? Tal vez tenía un gran valor sentimental, o lo compró en su primer visita al Comic-Con, o se lo regaló alguien especial, o se lo ganó en la posada de la empresa, no sé.

Pero bueno, podemos defender la inclusión de la canción “Immigrant Song” de Led Zeppelin como parte de la música de esta película. No es coincidencia , ya que la letra nos habla de hombres que provienen de tierras cubiertas de hielo, sobre barcos guiados por un martillo hacia el Valhalla. Básicamente esta canción nos habla del mundo en el que está basado este súper héroe.

Un gran acierto fue la adición al elenco de la actriz Cate Blanchett, la cual hace un excelente papel de Hela, Diosa de la Muerte, hija de Odín y hermana de Thor. Lástima de película que pronto será olvidada, pero estamos seguros de que la volveremos a ver en este mismo personaje en futuras películas de Marvel. Ojala y la próxima aparición de Cate Blanchett como Hela sea en una mejor experiencia cinematográfica, donde su actuación, y sobre todo su personaje, sean recordados con más presencia.

Ya por último tenemos que hablar de las dos escenas post-créditos de la película. De la primera tengo que decir que desde la escena post-créditos de Iron Man 3 que no veía algo tan simple y que dejara a los espectadores con un signo de interrogación en la cara. Aquí vemos a Thor, que saluda la manera más ñoña y estúpida a su pueblo y dice que los llevará al planeta Tierra, pero en ese momento aparece una enorme nave espacial de nombre Sanctuary II, la cual no es otra cosa que la nave del temible titán Thanos, que se topa con ellos tal vez por dos cosas: La primera es que, como recordamos, Loki tiene acceso a la bóveda de Odín, donde ve el Tesseract y muy probablemente ya lo tiene en su poder. Y Thanos, como ya nos advirtieron en otras películas del UCM, está personalmente en busca de las Gemas del Infinito, y probablemente ya detectó que el Tesseract está ahí con ellos. La segunda es que Thanos está enamorado de Hela, la Diosa de la Muerte, y al percibir o enterarse de que Hela volvió, va en busca de ella y se topa con nuestros cómicos héroes. O tal vez son las dos razones en conjunto.

La segunda escena post-créditos. No hay ni necesidad de comentarla. Es una escena para que los fanáticos se rían un poco más, si no se han ido de la sala de cine.

Ahora a esperar la Liga de la Justicia, a ver si esa película tiene un mejor sabor de boca.