Musique de merde

El regreso de la música: de lo masivo a lo local

No falta mucho para que podamos regresar a tocar en vivo con ciertas medidas precautorias; pero esto será en pequeños formatos, con públicos más reducidos, en espacios abiertos o lugares de menor tamaño. Y sobre todo, echando mano de lo cercano y lo local.

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de lo masivo a lo local

Hace algunos días leí una nota que se estaba compartiendo en redes sociales, donde Marc Geiger, uno de los fundadores del festival Lollapalooza, decía que los conciertos masivos tardarían en regresar y que lo más probable es que esto sucediera hasta el año 2022. Las razones de Marc son muy objetivas, pues habla de que mientras el virus esté presente no será posible regresar al formato tradicional de los eventos masivos. Además, añade factores como la economía, las aseguradoras, el espacio y la falta de confianza de las personas para reunirse en grupos numerosos mientras el virus aún esté entre la población. 

Geiger no dice ninguna mentira ni da argumentos fuera de contexto. Sin embargo, se trata de una opinión personal que ha sido tratada como si fuera una verdad. Me llama la atención nuestro instinto fatalista, pues este tipo de notas alarmistas se esparcen mucho más fácil que, por ejemplo, las notas que anunciaron ya conciertos en vivo en España, donde diversos artistas han realizado presentaciones ante un público presencial, como fue el caso de Loquillo en Madrid. 

Si bien es cierto que aún falta resolver distintos problemas y obstáculos para que los conciertos masivos regresen, empezando por reconocer el valor de la música y del músico en la sociedad para no dejarlo al final de la lista, también es bueno señalar que la opinión de Geiger tiene que ver con los formatos de gran tamaño, los festivales de decenas sino es que cientos de miles de personas. Decir que estos festivales representan a toda la industria musical es equivocado. Y considerar que éstos son el termómetro de la música también es erróneo. Muchos músicos, la mayoría, me atrevería a decir, no tienen lugar en un festival de este tamaño. Para qué alarmarnos por algo de lo que no formamos parte como artistas.

Con el próximo regreso a los conciertos habrá mayor oportunidad para los grupos y artistas locales; éstos tendrán que elevar su nivel de calidad para hacerse de un público y mantenerlo consigo.

Esta visión de Marc Geiger confirma lo que muchos vemos venir al corto plazo: regresar a lo básico, al formato pequeño y mediano, y lo más importante: a lo local. No falta mucho para que podamos regresar a tocar en vivo con ciertas medidas precautorias; pero esto será en pequeños formatos, con públicos más reducidos, en espacios abiertos o lugares de menor tamaño. Esto hará que la economía no sea suficiente para traer al artista internacional porque no será viable monetariamente. Entonces se tendrá que echar mano de lo cercano y de lo local. Será más fácil que se presente un artista o banda local o nacional a traer a alguien extranjero y costear los gastos que eso significa.

¿Será positivo? Desde mi perspectiva lo será porque habrá mayor oportunidad para los grupos y artistas locales; éstos tendrán que elevar su nivel de calidad para hacerse de un público y mantenerlo consigo. Los lugares que ofrezcan este tipo de eventos también serán fundamentales y podrán estar activos, si bien no de la misma forma que antes. Eso generará una especie de comunidad entre artistas, público, espacios y, esperemos, medios de comunicación. Con esta ecuación tendríamos las circunstancias adecuadas para que se generen diversas escenas y movimientos interesantes donde, nuevamente, la música tenga un lugar importante.

Más que pensar en cuándo regresaran los festivales, tenemos que comenzar a ver cómo podemos aprovechar lo que tenemos, cómo desarrollar nuestra propia escena en la cual todos tendremos una participación importante. Por si no lo hemos visto, estamos ante un impasse de lo masivo, y un regreso a lo local.