Enrique Bunbury – Expectativas

Warner Music Spain, 2017
España
8.5

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RESEÑA

En una entrevista para la revista Zona de Obras, Enrique Bunbury menciona que su idea es que la música, y las canciones, ofrezcan un poco de luz en la oscuridad; ya que la canción no salva al mundo pero sí lo refleja.

En ese reflejo, el décimo disco del músico español nos ofrece una panorámica hacia los temas que le preocupan. Canta contra el poder y su abuso, pero también nos incluye en la ecuación del problema, no somos ajenos ni estamos ausentes. En estos días la confusión es la constante. El cúmulo de información por segundo es una bomba de tiempo y los reflectores se han encendido para todos a través de las redes sociales. Tenemos expectativas del otro, queremos saber qué piensa, qué hace y, sobre todo, cuáles son sus errores y pecados. Además estamos inmersos en las expectativas propias: ¿Cuánto le intereso a los demás? ¿Qué deben pensar los otros de mi? Sin darnos cuenta coexistimos en un océano de expectativas.

Todo esto se refleja en canciones como “La ceremonia de la confusión”, “Cuna de Caín”, “Lugares comunes, frases hechas” y “En bandeja de plata”. Entre las diferentes temáticas hay referencias literarias, como “Bartleby”, del que toma su distintiva frase “preferiría no hacerlo”, para aplicarlo en un escenario actual, y cuestionamientos  al artista en “La actitud correcta”,  en la que, más que criticar a quienes en el medio artístico se quedan solo en la pose, sentencia que no sólo es cuestión de actitud y que ésta no basta. Hace falta algo más que eso.

Llama la atención, y es de reconocer, que Bunbury no es condescendiente con su público. Mientras otros artistas parecen elegir una agenda permanente sobre lo que quieren hablar, y que en muchos casos es lo que sus seguidores quieren oír, él va de frente diciendo lo que quiere y como quiere. Porque en la construcción de las letras hay frases que no responden a la estética o a un rítmica estándar, pero sí a la idea del mensaje y la forma en que lo transmite. El qué es más importante que el cómo.

Por esta razón no es extraño que a algunos de sus seguidores no les haya resultado tan atractivo este disco. De los once temas incluidos sólo hay uno que habla de amor, “La constante”, y este tema seguro entrará en su cancionero atemporal. Una bella canción de reconocerse ex navegante al encontrar puerto donde anclar.

Musicalmente recurre a un sonido donde predominan las guitarras filtradas por efectos y los sintetizadores. Es innegable la sombra de Bowie en el tratamiento sonoro de Expectativas. Ese sonido afilado donde comulgan lo orgánico de una banda de rock con la tecnología y lo electrónico: patrones rítmicos programados, pads de todo tipo creando atmósferas grises y oscuras acompañando las armonías menores predominantes a lo largo del disco. Por momentos remite también a un cierto Depeche Mode, el menos electrónico.

Es de resaltar la forma en que utilizaron el saxofón en todo el disco, tanto en los arreglos como en su sonido. Por momentos suena esquizoide, luego se ensancha y ruge, siempre flanqueando la voz como compañero de andanzas melódicas. Este es uno de los rasgos que también remiten musicalmente a Bowie.

El acierto de Bunbury es aprovechar la influencia musical que ha absorbido viviendo en Estados Unidos aplicándola a su estilo, sus terrenos, los que conoce, eso hace que no sea una intentona sonora y salga bien librado. ¿Puede ser oportunismo el buscar la cercanía con el fantasma auditivo de Bowie? Sí, pero a quién se le podría criticar tomar algo de la escuela del Rey Camaleón. Además es un punto a favor la no complacencia musical, porque queda claro que puede ser un disco extraño para algunos, gris para otros y, sorprendente para unos más, pero no un disco complaciente y eso, hoy en día, es positivo.

Expectativas es un disco que, si se le escucha detenidamente, encontrarán agradables riesgos tomados por un artista que no parece conforme con lo ya logrado. Y no, no se hagan ideas en el aire sobre qué ofrece Bunbury aquí. Este es un disco para escuchar sin expectativas porque seguramente terminará sonando diferente a lo que uno esperaba.