Musique de merde

El rock de la memoria corta

Es necesario que reconozcamos a todos aquellos que han aportado e influido en los anales de nuestro rock porque, quien no tiene memoria, no puede entender su presente ni vislumbrar el futuro.

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Es necesario que reconozcamos a todos aquellos que han aportado e influido en los anales de nuestro rock porque, quien no tiene memoria, no puede entender su presente ni vislumbrar el futuro.

Por: Homero Ontiveros

rock jaime lópez
Jaime Lopez

El sábado pasado fui a ver a Jaime López en el Musicantro. Estuvo más de dos horas cantando y tocando sus canciones. Para quienes no lo ubican, López es uno de los más importantes compositores en el rock mexicano, aunque puedo decir que su música no se queda solo en el rock, sino que también aborda los terrenos del blues, el folk, la cumbia, el bolero, danzón y hasta sydeco.

Ahí estaba en pie, solo con su guitarra, no hacía falta más. Era una metáfora visual, Jaime no necesita más que de su voz y, de pasada, su guitarra o armónica. De pronto se quedaba en el escenario sin más instrumento que su cuerpo, y se veía gigante. Lo cubría todo con sonidos guturales, una armónica resoplando agitada o movimientos de actor en un monólogo musical. A pesar de que la historia de nuestra música aún no le ha dado el lugar que le corresponde, él sigue erguido cantando y contando historias, crónicas que nos han acompañado en el camino. En ese vagón donde viajamos por los días, hay un polizón con una guitarra cantando, es Jaime López.

Jorge, un buen amigo, me comentaba de la necesidad de hacerle un homenaje en vida a López por parte de las bandas mexicanas de rock. No dejar pasar más tiempo para reconocerle lo importante que ha sido para el rock mexicano

López ha sido influencia de muchas bandas, sin embargo, solo Botellita de Jerez y Café Tacvba lo han reconocido como autor grabando algún tema de él. Para quien aún no lo ubica, es el autor de Chilanga Banda, y no, no es canción de los tacubos. El manejo que hace del lenguaje es muy rico y lo explota mostrando todas las posibilidades del caló mexicano, ese que se habla en los barrios, en la frontera, en las esquinas y los callejones. Herencia directa del Piporro y Bob Dylan.

Es justo decir que se trata de uno de los personajes más importantes en la historia de la música en México, y aún así, a muchos músicos y bandas se les olvida su influencia.

Es necesario que reconozcamos a todos aquellos que han aportado e influido en los anales de nuestro rock porque, quien no tiene memoria, no puede entender su presente ni vislumbrar el futuro. Bandas como Chac Mool, El Personal, Real de Catorce, Iconoclasta, Botellita de Jerez, entre muchas otras, al igual que músicos como Guillermo Briseño, Jaime López, Rockdrigo, Arturo Meza, Sergio Arau, y muchos otros más, son fundamentales para entender el rock mexicano.

Lamentablemente a muchos de ellos las nuevas generaciones los desconocen.

Es notable que los grupos de rock, no sus individuos, se sientan más cercanos a Los Tigres del Norte, Rigo Tovar, Los Ángeles Azules o Bronco, que a Jaime López, Rockdrigo González, José Cruz, David Haro, los botellos y muchas bandas mas. A los primeros sí se les han hecho tributos y homenajes en discos, hasta los invitan a los grandes festivales, mientras que a los otros, los que han influido en el rock nacional, los han relegado a los escenarios pequeños o a la penumbra.

¿Cuándo reconoceremos a quienes abordaron antes que nosotros el camino de un género musical que en México hasta hace no mucho seguía siendo segregado? ¿No es más lógico hacer un reconocimiento a quien no lo tiene ? Será que, así como dicen que la música es reflejo de la sociedad, ¿somos el rock de la memoria corta?