Chango Spasiuk y Chancha Via Circuito – Pino Europeo

pino europeo chacha chango


Sony Music, 2018
Argentina
7.8


Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Hay entre el chamamé argentino y la música norteña/tejana un vínculo de raíz y de inmigración. El acordeón, de la mano de alemanes, checos y ucranianos, encontró nuevas tierras donde expandir su sonido, tanto en el valle de Texas como en los ríos del noreste argentino. Así, la polca, el chotis y otros géneros de Europa oriental se acriollaron a fines del siglo XIX y dieron paso a otras expresiones, totalmente nuevas, al mezclarse con los géneros argentinos, paraguayos, mexicanos y estadounidenses que encontraron a su paso.

A finales de los años ochenta, Horacio “Chango” Spasiuk apareció en escena como un joven prodigio del acordeón y del chamamé. Hijo de una familia descendiente de inmigrantes ucranianos afincados en Apóstoles, Misiones, pronto se mostró inconforme con el corsé del folclor y expandió su trabajo al tocar con músicos de rock (Divididos) y llegar al escenario del Festival de Jazz de Montreal.

En 1998 decide volver en un viaje de raíces a su natal Misiones, a hablar con los ancianos, con los vecinos y grabar el bellísimo Polcas de mi tierra, un disco casi etnográfico, con fragmentos de historias, entrevistas, música de fiesta, religiosa y ceremonial, que da cuenta de la historia de la inmigración ucraniana, polaca y alemana en la región. Una historia que es la suya propia y de sus padres.

A 20 años de aquel hito del folclor argentino, Spasiuk revisita ese disco que significó tanto en su carrera y para eso se topó en el camino de Chancha Vía Circuito, el proyecto de música electrónica que encabeza Pedro Canale, quien en 2018 lanzó su celebrado disco Bienaventuranza; y quien desde hace más de una década ha formado parte de un movimiento de productores electrónicos vinculados al diálogo con el folclor y la cumbia.

El resultado es Pino europeo, un disco que se fue cocinando a fuego lento a lo largo del 2018, con algunas presentaciones en vivo de por medio, y lanzado pocos días antes de Navidad. El resultado es desigual, con algunos hallazgos interesantes (“Distancia”, “Gitanos / Tío Marcos”), otros temas que no pasan de la mera revisión electrónica, y un par de featurings de poco interés. Un trabajo emparentado con otros discos de “reinterpretación” electrónica como La Revancha en Cumbia de Gotan Project.

Con todo, Pino europeo es el pretexto perfecto para redescubrir la obra de Spasiuk, y su nostálgico y evocador Polcas de mi tierra, una crónica de cómo las músicas son un puente que nos une más allá de nuestra localización geográfica, en una época en que las migraciones siguen siendo un tema de relevancia en nuestro mundo.